sábado, 27 de septiembre de 2014


Definición:
Boaventura de Sousa Santos entiende por fascismo social un régimen social, civilizacional y pluralista que trivializa la democracia en favor de los intereses del sistema económico y sus grupos más favorecidos. 

El origen del fascismo social en España:
El fascismo autoritario franquista se caracterizaba por la falta de libertad de expresión, de reunión y de asociación, y tenía como ideas-fuerza la autoridad, la libertad y el servicio. Las figuras de autoridad social eran el padre de familia, el empresario y el cura. Y se caracterizaba por la división entre los perdedores y los ganadores de la guerra. 

Tipos de fascismo social:
Boaventura de Sousa Santos distingue cuatro tipos de fascismo social:

A) El fascismo del apartheid social, se caracteriza por la división de la ciudad en zonas salvajes y en zonas civilizadas. En Barcelona durante el franquismo las zonas salvajes se componían de zonas de barracas en Montjuïch 30.000 personas, unas 12.000 en Pequín y en el Campo de la Bota, 2.900 en la zona de Levante, unas 1.200 barracas en el Carmelo y alrededor de la Torrassa y Collblanc unas 2.800 personas. Estas eran zonas salvajes donde la miseria del mundo hallaba su máxima expresión. Actualmente, las zonas salvajes de Barcelona después del cierre de Can Tunis, y la presión policial en La Mina, San Cosme en el Prat, Zona Franca y Trinitat Vella, se ha trasladado a Nou Barris (Porta, cementerio de Sant Andreu, Can Dragó, zona de la Renfe de Meridiana, plaza Sóller, IES Valldemossa...).

B) El fascismo Contractual es la expresión del abuso de posición dominante que ejerce el capital y se expresa en contratos mercantiles, el cenit de la flexibilización. La disposición del trabajador debe ser absoluta, los servicios de recursos humanos se convierten en servicios de explotación de los trabajadores,  los servicios de salud laboral son servicios de control del trabajador enfermo. Los trabajadores pueden llegar a firmar hasta diez contratos en un mes, firmando en el mismo momento del contrato la baja del mismo. Se establecen relaciones laborales en las que se diferencia entre aquellos que tienen una seguridad laboral, profesionales con cierta experiencia, y aquellos que dependen de relaciones puntuales ligadas a las necesidades de la producción. Se establece así una aristocracia obrera que marca, constriñe y oprime a los jóvenes trabajadores o a los nuevos trabajadores que empiezan a trabajar en la empresa.

C) El fascismo de la inseguridad que tiene que ver con la precariedad laboral y los múltiples riesgos para la salud que acompañan a ésta, que generan en el trabajador ansiedad e incertidumbre. El hecho de estar continuamente firmando contratos temporales de unos pocos días conlleva una inseguridad que se hace patente en unas relaciones laborales que se convierten en muy poco fraternales y solidarias. Surge así la lógica hegeliana del amo y del esclavo en el lugar de trabajo, en la que dos seres autoconscientes se dedican una lucha a muerte antes de uno esclavizar al otro, sólo para encontrar que esto no le da el control sobre el mundo que había buscado. Mediante la lucha de la dialéctica del amo y el esclavo en el lugar de trabajo que se produce entre los mismos trabajadores, al mismo tiempo, la lógica de la lucha de clases se produce, en un contexto de 25% de paro, entre los que tienen y no tienen trabajo

D) El fascismo financiero, cuya lógica de casino, lleva las empresas a aquellos lugares donde los costes son más reducidos sin tener en cuenta las condiciones laborales de los trabajadores. El afán de lucro de los gestores del capitalismo lleva al traslado de los centros productores a países donde la mano de obra es pagada a salarios de miseria y donde el asociacionismo obrero no existe: Marruecos, China, Bangladesh... China es un caso curioso en el que las empresas capitalistas hallan sus condiciones de existencia más favorables en un régimen comunista. Sea bajo el comunismo como bajo el capitalismo, es el trabajador el que sale perdiendo.

Como resultado encontramos un aumento de la desigualdad social y la polarización social. España es el país de la OCDE donde más han aumentado las desigualdades sociales. El 10% de la población más pobre perdió un tercio de sus ingresos entre 2007 y 2010. El 10% de los más ricos apenas perdió un 1%. Una crisis económica, social y política cuyas consecuencias marcarán nuestras vidas por muchos años. 

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